Seis días después de los incidentes posteriores a la carrera que pusieron a dos de las grandes estrellas de la NASCAR en el centro de atención, Ryan Blaney —luciendo un ojo morado bajo el ala de su gorra— y Carson Hocevar atendieron a los medios en su primer encuentro en el circuito desde el altercado que protagonizaron en el Bristol Motor Speedway el fin de semana pasado.
Qué provocó el incidente en Brisstol | Horario Fin de Semana Kansas
Sus intervenciones —separadas por casi una hora de diferencia— se caracterizaron por comentarios mesurados y conciliadores, lo que contrastaba notablemente con el tumultuoso enfrentamiento en el que ambos se encararon y llegaron a los golpes. Asimismo, ambos expresaron su disposición a dejar atrás sus diferencias.
“He seguido este deporte toda mi vida. Técnicamente, estas son las cosas que acercan a la gente y de las que luego te ríes”, comentó Hocevar el viernes. “Así que sí, realmente nunca he tenido problemas con él en la pista y hemos tenido un buen desempeño. Creo que es un tipo íntegro, capaz de analizar la situación y reconocer que fueron cosas de carrera, fruto del calor del momento y todo eso”.
Estas declaraciones se produjeron en una tarde lluviosa de viernes en el Kansas Speedway, sede de la carrera Hollywood Casino 400 de este domingo (3 PM, Este; transmisión por USA Network, HBO Max, MRN Radio y SiriusXM NASCAR Radio) y cuarta de las 10 pruebas de The Chase, presented by Mobil 1.
Blaney llega a la carrera de 400 millas del domingo ocupando el sexto puesto en la clasificación de la Cup Series, dos posiciones por delante de Hocevar en la lucha por el campeonato del circuito.
El conflicto entre los dos pilotos aspirantes al campeonato se intensificó el sábado por la noche en Bristol, cuando un incidente en pista dejó fuera de carrera al Ford No. 12 de Team Penske conducido por Blaney, a falta de 43 vueltas para el final de la Bass Pro Shops Night Race.
Esto derivó en un enfrentamiento físico en la calle de garajes tras la bandera a cuadros; Blaney se acercó al lugar donde Hocevar había estacionado su Chevrolet No. 77 de Spire Motorsports. Ambos intercambiaron golpes en medio de un acalorado intercambio verbal antes de ser separados.
La noche terminó con el segundo abandono consecutivo de Blaney, una caída de dos puestos en la clasificación de la Cup Series y una reacción que rompió con su habitual carácter reservado. Aunque reconoció que su airada reacción no era propia de él, Blaney señaló que la acumulación de diversos factores durante una postemporada frustrante fue lo que desencadenó su estallido.
“Sin duda, no fue algo propio de mí”, dijo Blaney. “… Es más bien lo opuesto a cómo soy normalmente. Ya sabes, me enciendo rápido, pero también me calmo muy rápido; sin embargo, la otra noche, la tensión fue aumentando poco a poco a lo largo de media hora, más o menos. Al analizar qué me hizo enfadar tanto como para llegar a hacer algo así, creo que fue simplemente una combinación de lo ocurrido durante el último mes”.
En su participación en el podcast “Actions Detrimental” con Denny Hamlin Blaney dijo que”realmente no tenía un plan concreto” sobre cómo se desarrollaría su encuentro con Hocevar; solo tenía la intención de agarrarlo y alzar la voz. Añadió que la decisión de Hocevar de defenderse a puñetazos le pareció una reacción natural, una que adoptó “con toda razón”.
No se impusieron sanciones a ninguna de las partes, una decisión de la NASCAR con la que Blaney estuvo de acuerdo.
“Creo que tomaron la decisión correcta al no hacer nada”, dijo Blaney. “Entendería perfectamente que me sancionaran si hubiera ido hacia él y hubiera lanzado el primer puñetazo o algo así. Pero en esa situación, yo inicié la confrontación y Carson se defendió; me alegra que no hicieran nada. Simplemente dejaron que la cosa se enfriara y, repito, creo que fue la decisión acertada para esa situación”.
Blaney lucía un moratón reciente bajo el ojo izquierdo, resultado de dos golpes iniciales propinados por Hocevar durante el enfrentamiento posterior a la carrera.
“No pasa nada”, dijo Blaney entre risas. “Ya lo sé. Ojalá sanara un poco más rápido, pero no ha sido así”.
Ambos pilotos señalaron que no tenían un historial extenso de conflictos entre sí. Hocevar recordó varias ocasiones en las que su coche era el único Chevrolet y el de Blaney el único Ford que desafiaba el dominio de Toyota esta temporada; una relación que describió como “más o menos buena a nivel profesional”. También elogió a Blaney por hablar del incidente tan pronto en el podcast de Hamlin, algo que le sorprendió.
“Siempre nos hemos llevado bien; creo que Ryan es uno de los tipos más agradables del garaje”, comentó Hocevar. «O sea, tiene un bigote genial, fuma, bebe whisky y todo eso, ¿verdad? Creo que encaja perfectamente en el papel. Sinceramente, me hice más fan suyo cuando apareció en el podcast de Hamlin. Pensé: “Vaya, mis respetos por eso, sin duda”. Podría haberse puesto hielo en el ojo o algo así, pero salió y lo hizo, y eso me merece el mayor de los respetos.
“Y mira, yo no quería golpearlo. Viéndolo ahora, entiendo perfectamente que tal vez solo quisiera dar un empujón y gritar; creo que ambos nos vimos, pero en el calor del momento no percibes eso. Por así decirlo, te esperas lo peor”.
Hocevar sobre el incidente con Blaney
Cada piloto en la competición tiene su propio código de conducta, y Hocevar reconoció que el suyo tiende a la agresividad. Señaló que otros pilotos le han cedido el paso cuando él era más rápido y que ha intentado devolver el favor, aunque admitió: “Creo que soy responsable de probablemente el 95% de esos incidentes”, comparando sus tácticas con una maniobra defensiva agresiva (*blitz*) en el fútbol americano destinada a desestabilizar al *quarterback* rival. En esta época del año, esa presión parece aumentar.
“Creo que gran parte de esto son cosas de las carreras, situaciones circunstanciales, y pienso que ‘The Chase’ probablemente eleva la intensidad para todos”, dijo Hocevar. “A veces la defensa sube el nivel, todo se intensifica y terminas jugando a un juego de ‘quién se acobarda primero’ con coches de carreras”.
Blaney tenía su propia perspectiva sobre la mentalidad de los pilotos; afirmó que “cada uno es diferente” y señaló que la gravedad de su accidente había intensificado su enfado. De cara al futuro, el campeón de la Cup Series 2023 dijo que no sentía que fuera a correr contra Hocevar con más dureza que contra otros compañeros en la pista.
“Él y yo realmente no hemos tenido problemas en un año o año y medio, ni nada por el estilo, y creo que hemos competido bien el uno contra el otro”, dijo Blaney. “Así que sí, no creo que vaya a haber nada diferente a correr duro en momentos difíciles, como es habitual, pero eso ocurre con cualquiera en ciertos momentos de la carrera. Por eso, realmente no veo que vaya a haber un gran cambio”.
Ambos tienen terreno que recuperar en la carrera del domingo, la primera de tres pruebas consecutivas en óvalos de 1,5 millas. Hocevar ocupa ahora el octavo puesto tras comenzar The Chase como 12do. clasificado, pero su desventaja respecto al líder de la general es de 85 puntos, una cifra que se ha mantenido relativamente estable tras las tres primeras carreras de la postemporada.
La dinámica cambiante de la clasificación de The Chase ha resultado fascinante de seguir, pero Hocevar no está entre los espectadores.
“Para nosotros, en última instancia, se trata simplemente de concentrarnos en terminar las carreras, hacer todo lo que eso implica y dejar que los puntos se acomoden solos”, dijo Hocevar, quien cobró confianza tras terminar tercero en Bristol. “Si acaso, evaluaremos nuestra posición, pero prefiero no obsesionarme con quiénes son mis rivales directos, ya que quiero competir contra todo el grupo. Aun así, creo que hemos tenido un desempeño sólido”.
El puesto 33 de Blaney en Bristol marcó su segundo abandono consecutivo, justo después de sufrir un fallo en los frenos y un accidente la semana anterior en St. Louis. Ha caído cuatro posiciones desde que inició de The Chase como el segundo cabeza de serie, y ahora se encuentra a 52 puntos del líder tras tres carreras.
“Sinceramente, esperaba estar en mejor posición; dos abandonos pesan”, comentó Blaney. “No es una situación ideal. No es algo imposible de remontar, aunque será más difícil lograrlo; pero nada que valga la pena resulta fácil.
“Así que estamos listos para el desafío. Aún quedan siete semanas de competición y mi equipo entiende que todavía podemos lograrlo. Faltan muchas carreras. Solo tenemos que trabajar muy duro; como dije, esto ha complicado la tarea, pero a veces eso te motiva aún más. Espero que podamos mantenernos concentrados y conseguir buenos resultados de ahora en adelante”, agregó.