Kyle Larson dejó a la competencia en silencio tras dramática victoria en Talladega

La impresionante remontada de Kyle Larson hacia la victoria en la parte final de la YellaWood 500, dejó un silencio inquietante entre sus rivales en la lucha por el título, quienes se encontraban en la calle de boxes.

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Quizás el más atónito fue Denny Hamlin, quien comenzó la tarde a una distancia que le permitía aspirar al liderato en la contienda por el título —The Chase», presented by Mobil 1—, logró salir ileso de un gran accidente y llegó a disputar la victoria en los compases finales; sin embargo, terminó el día en octava posición y en una situación mucho más desfavorable en cuanto a puntos.

La decepción de Hamlin fue compartida por prácticamente todos los aspirantes al campeonato, a excepción del líder, Larson.

En una curiosa dinámica de cifras, Hamlin ascendió del cuarto al segundo puesto en la clasificación de los Playoffs, pero recortó 42 puntos menos de los necesarios respecto a Larson, quedando a 73 puntos de distancia.

Hamlin podría recuperar terreno la próxima semana en Martinsville Speedway, uno de sus circuitos predilectos; sin embargo, solo quedan 2 carreras en la temporada.

¿Está Hamlin, de forma realista, fuera de la lucha por lo que sería su primer campeonato?

“Quizás. Quizás no”, respondió Hamlin, quien tras bajarse de su vehículo, se tomó unos minutos para recuperarse de una jornada cargada de tensión.

“El No. 5 (de Larson) está en una racha impresionante, justo en el momento clave de la temporada”, dijo. “Si me hubieran preguntado al empezar el día si aceptaría un 8vo. puesto, pues probablemente habría dicho que sí. Así que esto es lo que hay. Es decepcionante, pero, por otro lado, las cosas podrían haber salido muchísimo peor.

“No logramos sumar puntos en los segmentos (stages). Lo intentamos, pero hay muchas maniobras en juego. Es realmente muy, muy difícil lograrl”, agregó.

El auto de Hamlin sufrió daños en el accidente múltiple ocurrido en la vuelta 132, pero aun así mantuvo el rendimiento suficiente para rodar en el Top 5 en la parte final de la carrera.

“Recibí un golpe”, explicó. “Se desajustó la alineación del tren delantero y, obviamente, la carrocería quedó afectada. Fue complicado de manejar, pero al menos seguía siendo funcional. No es que fuera imposible de conducir”.

Hamlin señaló que la NASCAR “hizo lo que pudo” al ajustar la duración de los segmentos en Talladega.

“Está claro que, en los dos últimos segmentos —que fueron más cortos—, funcionó, ya que no hubo que preocuparse por el consumo de combustible. Por desgracia para nosotros, han diseñado un auto con tanta resistencia aerodinámica que… bueno, la dinámica de carrera fue, sin duda, muy distinta». En el caótico desenlace cerca de la meta, Hamlin rodaba segundo, detrás de Ricky Stenhouse Jr., pero no logró mantenerse en el Top 5.

“Decidí seguir a Ricky”, dijo Hamlin. “Estaba decidido a quedarme con él porque sabía que haría lo que más le convenía, en lugar de seguir las instrucciones que le hubieran dado. Luego, recibí un toque por el lado interior”.

Stenhouse Jr., por su parte, comentó que veía a Hamlin constantemente en su espejo retrovisor.

“Sabía que Denny quería avanzar”, dijo. “Lo tenía justo detrás y sentía que estaba en una posición excelente. Sin embargo, la situación se volvió muy inestable en la recta opuesta, justo después de que tomé el liderato. Las filas de autos empezaron a desorganizarse; se chocaban entre sí, y yo quedé totalmente expuesto, como un blanco fácil”.

Larson aprovechó para lanzarse por el interior y ganó la carrera.

Fue una jornada intensa: Joey Logano —uno de los aspirantes al título— salió volando por los aires, otros pilotos impactaron violentamente contra el muro exterior y varios accidentes graves dejaron fuera de combate o dañaron seriamente a otros contendientes al campeonato.

Tras la carrera, los cálculos estadísticos arrojaron resultados desalentadores para todos, a excepción de Larson.

Detrás de Hamlin, en tercer lugar de la clasificación general, se sitúa Christopher Bell, a 74 puntos de distancia.

Bell hizo un trompo al intentar entrar a la calle de boxes al inicio de la carrera, golpeó el muro interior y sufrió daños en su vehículo, terminando en la 35ta. posición.

En los puestos más bajos de la clasificación también quedaron Ryan Blaney (38vo.), Tyler Reddick (37mo.), Logano (34to.) y Chase Briscoe (33ro.).

Blaney, Logano y Briscoe tuvieron que abandonar tras sufrir accidentes, mientras que Reddick logró terminar la prueba, aunque con el auto considerablemente dañado.

Al final, Larson —quien había competido en 58 ocasiones en circuitos de drafting,  sin haber logrado una victoria— fue el único de los principales aspirantes al título que salió de Talladega con una posición más sólida en la lucha por el campeonato.