El drama al final de la Toyota 500 en el Darlington Raceway, donde Kyle Busch hizo contacto con el Chevrolet No. 9 de Chase Elliott, quien perdió el control y se estrelló contra el muro interior.
Elliott le hizo saber su furia a Busch al verlo pasar una vuelta más tarde y mostrarle el dedo índice. Elliott, quien estaba peleando por la victoria, terminó oficialmente en el puesto 28.
La victoria fue para Denny Hamlin, quien iba justo delante de Busch y Elliot antes dela bandera amarilla causada por el accidente y la subsecuente lluvia que dio por terminada la carrera a 22 vuelta del final.




