Hasta que llegó la primera ronda de paradas a pits el sábado en la noche en el Kentucky Speedway, el mexicano Daniel Suárez parecía ser el auto a vencer e la Quaker State 400 con su Ford No. 41 de Stewart-Haas Racing.
En busca de su primera victoria en su carrera en la Monster Energy NASCAR Cup Series, Suárez arrancó desde la Pole Poisition y lideró las primeras 49 vueltas, pero la bandera amarilla tras la explosión de la rueda delantera derecha del auto de Chase Elliott, llevó al Jefe de Equipo del mexicano, Billy Scott, a llamarlo a pits para cambiar 4 ruedas, mientras el resto cambiaba solo dos.
Como consecuencia, el Ford No. 41 de Suárez volvió a la pista en el puesto 13 en el reinicio de la vuelta 53 y cuando tuvo que volver a pits en la vuelta 108 bajo bandera verde, recibió un castigo por exceso de velocidad, lo que lo relegó hasta el puesto 33, 3 vueltas atrás de los líderes
A partir de ahí, Suárez empezó una batalla cuesta arriba para recuperar terreno y cuando vino la siguiente ronda de paradas a pits en la vuelta 179 de las 267 programadas originalmente, ya estaba de vuelta en la vuelta de los líderes gracias a un auto con mucha velocidad y buen control de su parte.
Al final, rescató un Top 10 más en la temporada, pero todavía sigue en busca de su primera victoria y el boleto a los Playoff 2019.
“Fue una noche con muchas cosas”, dijo Suárez. “Tuvimos un auto muy rápido, pero luego se pudo un poco tenso. Me siento bien por habernos recuperado, pero nunca lograrlo tener la mejor posición en pista para el final. El castigo fue porque tenía una llanta pinchada y el auto entró a pits saltando por eso.
“Fue un problema tras otro. La velocidad del auto nos permitió recuperar parte, pero no suficiente. Lo bueno es que tenemos velocidad, ahora solo tenemos que seguir trabajando para tener una carrera limpia completa”, agregó.
Tras la carera del sábado, Suárez quedó en el puesto 18 de la Clasificación de Pilotos, dos puestos abajo del Top 16 que avanza a los playoffs.