Análisis: Las cifras detrás del extraordinario Chase 2026 de Kyle Larson

El inicio de The Chase presented by Mobil 1 2026, Kyle Larson era el 7mo. clasificado, arrastrando una sequía de 50 carreras sin victorias y un déficit de 55 puntos respecto al líder, Denny Hamlin.

En un día ‘promedio‘ en Martinsville, Larson puso el título en la mira

Apenas 9 carreras después, aventaja a Hamlin por 70 puntos, y solo queda la carrera por el campeonato de la NASCAR Cup Series de este domingo en el Homestead-Miami Speedway (3 PM, Este; transmisión por NBC, HBO Max, MRN Radio y SiriusXM NASCAR Radio) para decidir el título de 2026.

Las cifras detrás de este giro son realmente asombrosas: durante la postemporada, Larson ha superado a Hamlin —quien fue, con diferencia, el mejor piloto de la temporada regular— por 125 puntos, transformando al Chevrolet No. 5 de Hendrick Motorsports, que durante la temporada regular se mostró inconsistente, en el gran favorito para alzarse con el campeonato.

Larson llega a la cita final con una ventaja de 67 puntos sobre Christopher Bell y de 70 puntos sobre Hamlin —compañero de equipo de Bell en Joe Gibbs Racing—, siendo ellos los únicos otros pilotos que aún mantienen opciones matemáticas de ganar el título.

A Larson le bastan 9 puntos para asegurar su tercer campeonato de la Cup Series —el segundo consecutivo—, aunque el margen de puntos por sí solo no logra reflejar la extraordinaria labor que lo ha llevado hasta esta posición.

Bajo diversos criterios, la actual postemporada de Larson se sitúa a la altura de algunas de las actuaciones más destacadas desde que se instauró este formato en 2004, incluidas sus propias campañas en las que se proclamó campeón. Analicemos los datos, cortesía de Racing Insights.

De 55 menos a 70 más

La transformación resulta especialmente llamativa si se considera la situación en la que se encontraban los dos favoritos al campeonato antes del inicio de la postemporada.

Hamlin llegó a The Chase como el primer clasificado, tras haber logrado cuatro victorias en la temporada regular y un promedio de 39,5 puntos por carrera.

Larson, por su parte, completó las 26 carreras de la temporada regular sin una sola victoria y con un promedio de apenas 27,85 puntos por carrera; a lo largo de la temporada, el equipo No. 5 tuvo dificultades para transformar su notable velocidad en resultados equivalentes de manera constante.

Sin embargo, esa dinámica cambió casi de inmediato tras el reinicio de la clasificación.

En las 9 carreras disputadas hasta ahora en la postemporada, Larson ha acumulado 424 puntos —la mayor cantidad entre todos los pilotos—, con un promedio de 47,1 puntos por carrera, lo que supone un incremento de aproximadamente el 69 % respecto a su ritmo de puntuación en la temporada regular.

Bell ocupa un segundo lugar, aunque a cierta distancia, con 352 puntos, seguido por Joey Logano (331) y Chase Briscoe (330). Hamlin, a pesar de haber comenzado la postemporada con la mayor ventaja de puntos, se sitúa 5to. con 299.

La diferencia va mucho más allá de los puntos: Larson lidera a todos los pilotos de la postemporada con tres victorias, seis Top 5s, 8 Top 10s y 579 vueltas lideradas. Le sigue William Byron con 364 vueltas lideradas, mientras que ningún otro piloto en la postemporada ha logrado más de 6 Top 10s.

Curiosamente, Larson no ha dominado todas las categorías estadísticas.

Bell ha sumado más puntos por etapa —103 frente a los 92 de Larson—, mientras que Logano encabeza la lista con cinco victorias en etapas, frente a las cuatro de Larson.

Estos matices ayudan a explicar por qué el equipo No. 5 se ha vuelto tan formidable: en lugar de depender exclusivamente de la velocidad pura o del dominio en las etapas, Larson ha logrado completar carreras sólidas de manera constante, sumando puntos valiosos incluso cuando la jornada no ha transcurrido exactamente según lo planeado.

Por encima de todo, este aspecto ha sido, posiblemente, el factor determinante de esta postemporada.

Extraordinario, a pesar de un contratiempo

Larson sentó las bases de su impresionante ventaja en la lucha por el campeonato durante las cinco primeras carreras de la postemporada, al terminar quinto, primero, segundo, primero y segundo, respectivamente.

Su asombroso promedio de 2.2 en las posiciones finales durante ese periodo representó el mejor arranque en cinco carreras desde que la NASCAR introdujo un formato de postemporada en 2004; además, un sexto puesto en Charlotte le dejó un promedio de 2.83 tras seis eventos, la segunda mejor racha de seis carreras en la historia de la postemporada de la Cup Series.

Ese nivel de consistencia hacía que Larson pareciera cada vez más difícil de alcanzar. Sin embargo, como demostró Phoenix Raceway, incluso una racha de puntos extraordinaria puede desmoronarse rápidamente.

Problemas de manejo y un fallo en un neumático relegaron a Larson al 34to. puesto en Phoenix, donde solo sumó tres puntos —una cifra ínfima— y vio cómo su cómoda ventaja de 49 puntos en el campeonato se reducía a apenas cinco, justo antes de llegar a la que, posiblemente, sea su peor pista. Lo que parecía encaminarse hacia una postemporada potencialmente decisiva, de repente volvió a convertir el campeonato en una contienda abierta para cualquiera.

Entonces, en uno de los desenlaces más improbables de la temporada, Larson logró quizás su victoria más trascendental hasta la fecha.

Tras no haber ganado en ninguna de sus 58 participaciones previas en circuitos de tipo drafting, pasó del liderato al 11.º puesto en la última vuelta; no obstante, logró encontrar un hueco a través del tri-óvalo para arrebatar la victoria y, prácticamente, aniquilar las esperanzas de sus rivales.

Esta remontada espectacular le otorgó 71 puntos y amplió su ventaja en el campeonato de cinco a 73 en una sola tarde.

Un 9no. puesto en Martinsville Speedway redujo ligeramente esa ventaja, pero dejó a Larson con un promedio de 6.78 en las 9 carreras de la postemporada. Sin duda, un rendimiento propio de un auténtico aspirante al título.

Esta cifra resulta aún más impresionante si se tiene en cuenta el impacto de su única tarde desastrosa. Si se excluye el 34to. puesto en Phoenix, Larson registra un promedio asombroso de 3.375 en sus otras ocho carreras de la postemporada, sin haber obtenido nunca un resultado peor que el 9no. lugar.

Para ponerlo en perspectiva histórica, los campeones de la era original de The Chase (entre 2004 y 2013) registraron, en conjunto, un promedio de 6.98 en sus respectivas campañas de 10 carreras hacia el título.

La marca actual de 6,78 de Larson es ligeramente mejor, aunque esta comparación conlleva un matiz importante: su promedio definitivo no se determinará hasta Homestead, y tanto los formatos de la postemporada como las estructuras de puntuación no son idénticos.

Aun así, esto ofrece una medida reveladora de lo excepcional que ha sido esta racha; y, dado que es el ganador más reciente en Homestead, existe una posibilidad real de que logre mejorar aún más esa cifra.

Ni siquiera sus temporadas de campeonato fueron exactamente así.

Quizás la comparación histórica más reveladora no sea con Jimmie Johnson, Jeff Gordon o cualquier otra leyenda de la era de The Chase, sino con el propio Larson.

Durante las primeras 9 carreras de la postemporada de su dominante campaña de campeonato en 2021, Larson sumó cuatro victorias, cinco resultados entre los cinco mejores, siete entre los 10 mejores y un promedio de llegada de 8.11.

Cuatro años después, en su camino al título de 2025, esas cifras fueron: cero victorias, 3 Top 5, 5 Top 10s, y promedio de 12.33.

Los números de este año —tres victorias, 6 Top 5a, 8 Top 10s, y promedio de 6.78— representan su inicio de postemporada más consistente de las tres temporadas mencionadas, aunque el total de victorias no alcance el ritmo de 2021 (ya sea en The Chase o en la temporada completa; aquel año, Larson logró más de 10 triunfos).

La diferencia resulta aún más interesante si se considera lo distintos que fueron ambos campeonatos.

En 2021, Larson arrolló a la competencia con 10 victorias a lo largo de toda la temporada, culminando un primer año dominante con Hendrick Motorsports al ganar la carrera final por el campeonato en Phoenix.

Su segundo título, en cambio, se aseguró gracias a una oportunidad estratégica en la calle de boxes: la decisión del jefe de equipo, Cliff Daniels, de cambiar solo dos neumáticos permitió a Larson aprovechar la última bandera amarilla y conquistar la corona de 2025, a pesar de no haber liderado ni una sola vuelta.

The Chase 2026 ha requerido, al parecer, una combinación de ambos enfoques, demostrando la capacidad del equipo del auto No. 5 tanto para dominar cuando cuentan con la velocidad necesaria, como para recuperarse cuando las cosas se complican.

En el Kansas Speedway, Larson ganó ambas etapas, lideró 235 de las 267 vueltas y obtuvo el máximo de 76 puntos, protagonizando una de las actuaciones más contundentes de la temporada.

En Las Vegas Motor Speedway, una parada en boxes prolongada lo dejó con una vuelta de desventaja; sin embargo, él y Daniels lograron remontar hasta terminar en segundo lugar. En Talladega, sumó 16 puntos de etapa, sobrevivió al caos y aprovechó una oportunidad inesperada en la última vuelta.

En resumen, aunque esta fase de los Playoffs no ha sido impecable para el equipo del No. 5, han logrado transformar, en repetidas ocasiones, la adversidad en una cosecha considerable de puntos. Dada la naturaleza del formato de campeonato de 10 carreras de la NASCAR, esta capacidad ha demostrado ser casi tan valiosa como la velocidad pura.

A una carrera de cerrar un nuevo capítulo

Para Larson, difícilmente existe un lugar mejor que el Homestead-Miami Speedway para poner el broche de oro a un campeonato.

En este óvalo de 1.5 millas, ha conseguido dos victorias a lo largo de sus 12 participaciones en la Cup Series —incluyendo la carrera más reciente, disputada en marzo de 2025—, y sus 645 vueltas lideradas allí representan la mayor cantidad entre los pilotos en activo.

Su desempeño reciente en pistas intermedias es igualmente impresionante: ha terminado séptimo o mejor en 11 de sus últimas 14 carreras en circuitos tradicionales de 1.5 millas.

La competencia también cuenta con credenciales sólidas, especialmente Hamlin, quien suma tres victorias en Homestead y ha mantenido un promedio de llegada de 4.63 —el mejor de la categoría— en pistas tradicionales de 1.5 millas esta temporada.

Sin embargo, Larson ha construido una ventaja tan considerable en el campeonato que, incluso si uno de sus rivales lograra una actuación extraordinaria, podría no ser suficiente.

Si logra completar la tarea este domingo, Larson se convertiría en el primer piloto de NASCAR en ganar títulos consecutivos en la Cup Series desde que Jimmie Johnson completó su histórica racha de cinco campeonatos en 2010, convirtiéndose además en el 11mo. piloto en alcanzar al menos tres títulos en la categoría.

Asimismo, le daría a Hendrick Motorsports su 16to. título de la Cup Series —un récord para el equipo— y se convertiría en el tercer piloto más joven en conquistar tres campeonatos, solo por detrás de Jeff Gordon y Jimmie Johnson.

Estos logros consolidarían aún más el lugar de Larson entre los grandes de este deporte; no obstante, la narrativa estadística de estos playoffs resulta, por sí sola, sumamente fascinante.

Tras remontar un déficit de puntos considerable hasta alcanzar una ventaja abrumadora, Larson ha transformado el panorama del campeonato mediante una combinación de dominio, constancia y una notable capacidad para recuperarse en momentos clave.

El equipo No. 5 no solo ha sido extraordinario en sus mejores tardes; ha encontrado la manera de hacer que casi cada tarde cuente.

Queda por ver si esta notable trayectoria le valdrá finalmente a Larson otro campeonato, pero, pase lo que pase en Homestead, las cifras no dejan lugar a dudas sobre lo especial que ha sido su Chase.

Y ha sido, al igual que el propio Larson, algo histórico.