Clint Bowyer estaba tan emocionado que comenzó su celebración con un burnout en la entrada de la curva 3 del Martinsville Speedway, tras casi chocar con el muro exterior.
Bowyer tenía suficientes motivos para comenzar la fiesta antes de tiempo, ya que con la victoria del lunes – carrera aplazada del domingo por nieve -, borró una racha de 190 carreras sin una bandera a cuadros, que comenzó en el otoño de 2012 en Charlotte.




