Pareja de Alaska hizo el gran viaje para estar en la Daytona 500

Los grandes viajes son un estilo de vida para la mayoría de los estadounidenses y Ken y Kelly Knecht, no son la excepción, sino el ejemplo, tras manejar desde Alaska para poder estar en la Daytona 500 este domingo en el Daytona International Speedway.

“Allá en el norte se tiene que manejar mucho para ir de pueblo en pueblo … eso si hay carretera”, dijo Ken Knecht, de 60 años. “Aquí todo parece muy fácil. No nos importa manejar”.

Su apetito por el asfalto lo trajo al llamado World Center of Racing, para el inicio de la temporada de la Monster Energy NASCAR Cup Series, pero no es la primera vez.

Los Knechts, quienes viajan acompañados por Dennise Casey, la hermana de Kelly, completaron su tercer peregrinaje de Alaska a Daytona, pero este será el primer año en que disfrutarán la carrera inaugural de la temporada desde el infield en su casa movil. Sus viajes previos fueron para la Coke Zero 400 en el verano.

El pueblo donde viven, Eagle River, está en las afueras de Anchorage, abrazado por las montañas del Chugach State Park, a media hora del Alaska Raceway Park, un circuito afilado a la NASCAR, donde los Knechts acudían en sus años de High School.

Desde que descubrieron su amor por la NASCAR, han visitado las pistas de Atlanta, Darlington, Sonoma, Texas, Phoenix y Charlotte y solo la de Homestead-Miami Speedway les queda más lejos de casa.

El viaje hasta Daytona les tomó unas 77 horas para recorrer las 4,700 millas, pero lo dividieron con escalas en Seattle y Phoenix.

“Nos tomó casi 20 días llegar”, dijo Ken Knecht.

Y aunque en la Florida estamos en pleno “invierno”, los Knecht están disfrutando de los 80 grados de temperatura comparados con los -20 de Alaska.

“Hace calor .. me estoy derritiendo”, dijo Kelly Knecht con una gran sonrisa. “Tengo que reconocer que me gusta un poco de frío en las mañanas, pero también me gusta la playa y el mar. Extraño mis montañas … Alaska es mi casa”.